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28 marzo 2011

La productividad en España y otros países de Europa

En Cotizalia Kike Vázquez nos deleita con un artículo sobre la productividad, que me ha gustado tanto que voy a copiarlo aquí:   

(también traducido: EnglishCatalàPortuguêsFrançaisItaliano )

No sé si le ocurrirá a todo el mundo pero a mí eso de la productividad que tanto hablan no acaba de quedarme claro. Dicen que trabajamos poco, que somos vagos, que tenemos que bajarnos el sueldo un 25% para empezar a ser competitivos o “trabajar un poquito más y cobrar un poquito menos” según otras fuentes. Vaya, ¡pues sí que somos caraduras los españoles! Menos mal que avisan porque yo hasta el día de hoy salía con toda confianza a la calle sin miedo de ser extorsionado por alguno de estos peligrosos sujetos…


Así que este fin de semana me he propuesto investigar sobre este hecho, tratando de averiguar hasta que punto debo desconfiar al salir de casa y cuánto debo rebajarme el sueldo para poder catalogarme como ciudadano honrado (uno no quiere que lo señalen con el dedo por ser una carga para España, oiga). Para ello he usado datos de Eurostat, por eso de tener cifras homogéneas, concretas y no basarme en juicios de valor de otras personas como suele hacerse seguro que con buenas intenciones.
Ante la multitud de formas que existen para medir la dichosa productividad no sé muy bien por dónde empezar. ¿Qué les parece por la producción realizada por cada trabajador? Así podremos comparar quien produce más, si un trabajador español, un trabajador portugués o un alemán por ejemplo. A continuación les presento los datos de la Unión Europea y algún país más para comparar en los términos en los que lo hace Eurostat (PPS).
Si pinchan en la imagen y la observan detenidamente podrán observar que en el año 2009, últimos datos disponibles, la producción de un español no tenía nada que envidiar a un sueco, un holandés o un italiano, e incluso supera a ¡Alemania, Reino Unido, Dinamarca o Japón! Parece que, de media, no somos tan torpes como a veces se nos dice. La estadística indica que cuando un español trabaja obtiene más producción que alguien al azar en la Eurozona. Y es que cada trabajador de nuestro país tiene más output que la media, sea la Europa de los 27, de los 15…
Esto que a alguien le puede parecer extraño se produce por un motivo muy sencillo, en España se trabajan muchas horas. Lo que nos dice esta gráfica es que cada trabajador produce más, por ejemplo que un alemán, pero no nos indica ni el tiempo que dedica ni tampoco el coste que supone. Aún así queda clara una cosa, en España trabajar se trabaja, y de vagos nada de nada. Al menos de media.
No obstante, a pesar de lo útil de la información, los datos están “viciados” por varios motivos de querer conocer la productividad real. Hablan de eficacia pero no de eficiencia, es decir, de producción en vez de productividad, y además no tienen en cuenta si los trabajadores tienen un contrato a tiempo completo o parcial. Para ello vayamos un paso más allá y grafiemos la producción por hora trabajada, concepto que sí nos aproxima a lo que andamos buscando.
Nuevamente si pinchan en la gráfica podrán ver que, si bien no podemos compararnos a países punteros en productividad como Estados Unidos, Bélgica u Holanda, en donde trabajan mucho y bien, estamos lejos de otros como Grecia o Portugal, al que casi doblamos en este indicador. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero a todos aquellos que nos sitúan dentro de los PIGS y nos recomiendan junto a Portugal “mejorar la productividad” les recomendaría observar con detenimiento la gráfica. Es curioso ver que estamos por delante de países tan punteros como Italia, Reino Unido o Finlandia y cerca de Dinamarca, Suecia e incluso de la media de la Eurozona. Ya empiezo a tener menos remordimientos de conciencia por no trabajar gratis…
Vemos claramente que no estamos tan lejos de ser como la Eurozona (aunque de cerrarse dicho gap según McKinsey – Fedea se crearían un millón de puestos de trabajo luego no es poco), pero por la contra cobramos mucho menos. De hecho según dicho informe se dice que contratar a un licenciado entre 25 y 34 años cuesta en nuestro país 34.000 euros, por los 66.000 euros de Alemania o los 70.000 euros de Reino Unido. Relacionando estos datos con lo que nos dice Eurostat tenemos que nuestros vecinos británicos son menos productivos de media que nosotros ¡pero cobran el doble! ¿Y luego “mercados” y funcionarios nos recomiendan a nosotros mejorar la productividad? ¡Pues vaya!
Cierto es que las cifras de Eurostat están ajustadas por PPS, es decir, según el poder adquisitivo de cada cual, por tanto la comparativa con los sueldos no sería real. A pesar de este hecho se infiere que quizá no seamos tan improductivos como se nos dice una y otra vez “al estilo Goebbels”, lo que no quita que obviamente debamos mejorar si queremos pertenecer realmente a Europa.
Volviendo a los datos, si un trabajador español produce más que la media de la Eurozona y lo hace en un tiempo no muy superior a ésta. ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué todos nos señalan con el dedo? ¿Qué argumento se usa para ello? Les presento al coste laboral unitario, o lo que es lo mismo, el coste en relación a lo que se produce. Cualquiera que trate de justificar que España hoy por hoy es muy improductiva recurrirá a la siguiente gráfica.
He tratado de incluir los países más representativos para que podamos hacernos una idea. Como con tanta línea es algo confuso lo que se ve así que trataré de explicarlo. Si la línea sube es que los costes para realizar la misma producción están subiendo en el país, y si bajan al revés, por lo tanto repercute directamente en la competitividad. Tomando como base el año 2000 podemos ver que al final de la década en donde más han subido los salarios es en Grecia, Dinamarca, Reino Unido, Italia, España, Irlanda, Portugal, Bélgica, Finlandia, Francia, Suecia y Alemania por este orden.
Cuando alguien representa esta gráfica es condición sine qua non obviar que los sueldos en el punto de partida no son iguales. Es decir, que si un español cobra 100 en el año 2000 y un alemán 150, al final de la década el español tendrá 130 y el alemán 159. Ahora bien, se debe remarcar que estamos perdiendo competitividad varias veces, y para más inri eliminar la mayoría de los países de la gráfica, a poder ser dejando solo a Alemania, Portugal, Irlanda y Grecia. Después de dejar reflexionar unos minutos a un público sin más datos para comparar se dirá “es imperioso aumentar la competitividad para no ser rescatados”, y todo el mundo se irá a casa arrepentido y cabizbajo. Objetivo cumplido.
La realidad es que, como hemos visto, nuestra productividad no es tan distante a la de la Eurozona, como los sueldos patrios son claramente inferiores a los foráneos lo lógico es que tiendan a igualarse. ¡Eso es todo! Pero además, con dicha gráfica podría dar la impresión de que el español de a pie se ha estado lucrando como nunca, nada más lejos de la realidad, si realizamos la misma gráfica eliminando el efecto inflacionario:
En realidad los ciudadanos españoles han contenido su sueldo aún más que los heroicos germanos, es decir, en este período de “fiesta y borrachera” han perdido poder adquisitivo. Así podemos ver que en 2010 el trabajador medio ha visto como se iban casi seis puntos con respecto a 2000 de su salario real, cifra que contrasta con la práctica totalidad de Europa en donde las retribuciones han sido superiores.
¿Conclusión? Pues de parecer que si no nos rescatan es un milagro a ver que hay mucha mentira interesada. Obviamente no todo es perfecto, tenemos un 20% de paro, por lo que si esta gente se incorpora al mercado laboral la media de productividad descenderá. Para evitarlo en lo posible sí es cierto que quien no tenga trabajo y quiera buscarlo tendrá que reducir sus pretensiones. Además no descubro nada si digo que nuestro mercado laboral es más rígido de lo deseable, lo que provoca que no cobre más quien mejor lo hace (o para eso deberían servir las modificaciones que se hagan).
Por otra parte somos un país endeudado, con una industria insuficiente, si queremos cambiar esa situación y exportar debemos ofrecer algo a las empresas y por ello nuestro sueño de cobrar como europeos no podrá ser durante mucho tiempo. Estamos en un período malo y hay que hacer un esfuerzo, desde el que está más arriba al que está más abajo, pero de ahí a culpabilizar a los trabajadores como tácitamente se está haciendo hay un trecho. Podemos sentirnos orgullosos de muchas cosas, y espero que este artículo haya ayudado a estarlo un poco más.

(Vïa: Cotizalia)

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