Lehman, la nueva quiebra del año
En marzo fue Bear Sterns. Ahora Lehman Brothers.
Entonces escribí un artículo titulado "la quiebra del año", pero el año aún no ha acabado y le ha tocado el turno a Lehman. Además Merrill Linch ha sido comprado por Banc of America, lo que parece una operación de salvamento encubierta, ya que Merrill también entraba en las apuestas sobre los bancos que más estaban sufriendo en USA.
Esto me recuerda que no hace muchos meses leía que algunos analistas decían que a la crisis subprime le faltaba la quiebra de un gran banco. No les bastaba con la absorción de Bear, sino que se necesitaba una quiebra. Esto tiene lógica si pensamos que en la absorción los riesgos del absorbido son aumidos por el comprador, con lo que se puede decir que en cierto modo el equilibrio no se restablece del todo. Los accionistas del banco vendedor pierden gran parte del valor de sus acciones pero no todo. EL total de dinero "desaparecido" del mercado es inferior al que puede desaparecer en una quiebra.
Las cantidades de dinero "desaparecido" que se manejaban respecto al fallo de las subprime se calculaaba bastante por encima de lo que ya había aflorado como pérdidas en los grandes bancos y quedaba tanto como para hacer quebrar uno. Le ha tocado a Lehman, que no ha encontrado un comprador-salvador que lo rescate, cuyas pérdidas y amortizaciones en el tercer trimestre del año han aumentado un 14% respecto al segundo trimestre del año, hasta los 5.900 millones de dólares.
A nivel mundial las pérdidas y depreciaciones de los cien mayores bancos del mundo alcanzan los 15.700 millones de dólares en el tercer trimestre del año, mientras en el segundo trimestre superaron los 115.000 millones, y desde el estallido de la crisis subprime, el coste de las hipotecas basura supera ya los 506.100 millones de dólares entre los cien mayores bancos del mundo, según Invertia.
¡Adíos Lehman Brothers!
Esperemos que seas el último y no caigan más.




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